A review by ander_globosdepensamiento
Elegía en rojo by Seiichi Hayashi

4.0

“Soy un ave migratoria. Dejo escapar un solo grito. Mi sombra se aleja después de cantar.”

El llamado "milagro económico japonés" dejó una cantidad de cadáveres similar a la guerra (y posguerra) mundial que la precedió en el país, con la diferencia de que muchos de estos eran cadáveres en vida. El capitalismo industrializador que transformó al país lo hizo sobre los hombros de estos cuerpos sin poca vida más que la que proporcionaba el trabajo y el deber. De estas vidas sin rumbo nos hablaron numerosos autores en las páginas de la revista Garo, y son estas vidas las que nutren la Elegía en rojo de Seiichi Hayashi.

Vidas como una página clavada en un poste por un vendaval, una tormenta rodeándolo, presionando contra la madera, con la práctica certeza de que, si la fuerza del viento no la parte en dos, solo cabrán dos opciones: que algo ceda y, finalmente, la corriente lo lance más allá de la dolorosa incertidumbre, o resistir hasta que todo pase y la gravedad la lance al suelo, con la vana esperanza de no ser pisoteada mientras se arrastra sin rumbo fijo. En el centro de esta Elegía en rojo hay una pareja de artistas, tratando de sobrevivir a una existencia entre escombros emocionales mientras se van cerrando las puertas laborales de una incipiente industria de la animación junto a una voluntad creadora, expresiva, que trata en vano de plasmarse en un manga.

Entre las condiciones laborales terribles, las viñetas mudas del manga intradiegético se superponen a las de la historia central de Hayashi, provocando disonancias narrativas, con bocadillos vacíos de palabras jamás publicadas, como los fútiles intentos de salir adelante de la pareja protagonista. El fracaso de sobreponerse al estrecho marco que, como en esas viñetas, los aprisiona. El arte de Hayashi muta entre la anatomía casi caricaturesca de rasgos mínimos y el detallismo de los elementos espaciales, con abundancia de negros opresivos contrapuestos a la blancura de las escenas sin fondo, convirtiendo a los personajes en obra y a la obra en vidas de esos personajes.

Una subversión gráfica que se confunde, como los sentimientos tumultuosos de la pareja y sus escenas de sexo en las que son un amasijo de cuerpos. Una versión corrupta del Beso de Klimt que culminará inevitablemente en una ruptura de la relación, transformados ambos en sombras pendulares bajo la bombilla que se malbalancea colgante del techo.

En última instancia, Elegía en rojo se presenta como una descomposición surrealista de una relación abocada al fracaso, en un falso equilibrio emocional donde el sexo es escapismo hasta perder su sentido y forma, meras manchas de tinta diluidas sobre el papel.

Cierra, de manera testimonial, la edición de Gallo Nero un breve relato igualmente corrupto en su concepción de las relaciones amorosas. En ella, Hayashi recurre a una idealización física de la mujer, una y lo mismo con el florecer primaveral, y su destrucción cuasi vampírica con la irrupción del deseo sexual violento del protagonista masculino. Que el autor defina en el epílogo esta caracterización de la feminidad como paradigmática del Japón de su época dice tanto de dicha época como de la posición del propio autor en torno a las mujeres. Sobran palabras.