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A review by jormanks
Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer by David Foster Wallace
5.0
Hay un panel en el cómic "All Star Superman" en el que Luex Luthor, luego de usar un suero para tener los mismos poderes que Superman un día, dice, más o menos "todos estamos conectados...así que esta es la manera en que ve todo, siempre", y pues luego del guayabo con el que queda uno luego de leer La Broma Infinita se da cuenta que todas las manías, los mini ensayos sobre los temas que abarcaban bastantes hojas allí vienen de alguien que siempre ha visto las conexiones de esa manera.
El libro nace de una petición de la revista Harper, en la que le piden que haga una crónica sobre los cruceros de lujo. Y, pues, este libro trata de una inspección muy detallada (y tal vez un poco paranoica) sobre las castas, los rituales, y los trabajadores que se pueden encontrar en él. Cómo siempre, el libro pide un poco más de atención del lector a lo que puede estar usualmente acostumbrado. Y es eso, salir de ese asombro y esa pasividad narrativa para tener, hasta del más mínimo detalle, algo interesante qué contar. Eso, y la profunda inspección que hace de casa cosa, con sus respectivas anotaciones a las cuales, pues, de tanto leerlo, recalcan el tono y la manera de escribir de David Foster Wallace.
Le pongo 5 estrellas porque me gustó mucho, porque me reí, porque no me aburrí para nada, y porque luego de volver a las primeras páginas hay cosas que vienen y lo patean a uno nuevamente.
Por eso y porque me cautiva, más que su forma de narrar, la manera en que ve las cosas. A mí, por lo menos, me abre mucho los ojos ante el mundo en el que vivo.
El libro nace de una petición de la revista Harper, en la que le piden que haga una crónica sobre los cruceros de lujo. Y, pues, este libro trata de una inspección muy detallada (y tal vez un poco paranoica) sobre las castas, los rituales, y los trabajadores que se pueden encontrar en él. Cómo siempre, el libro pide un poco más de atención del lector a lo que puede estar usualmente acostumbrado. Y es eso, salir de ese asombro y esa pasividad narrativa para tener, hasta del más mínimo detalle, algo interesante qué contar. Eso, y la profunda inspección que hace de casa cosa, con sus respectivas anotaciones a las cuales, pues, de tanto leerlo, recalcan el tono y la manera de escribir de David Foster Wallace.
Le pongo 5 estrellas porque me gustó mucho, porque me reí, porque no me aburrí para nada, y porque luego de volver a las primeras páginas hay cosas que vienen y lo patean a uno nuevamente.
Por eso y porque me cautiva, más que su forma de narrar, la manera en que ve las cosas. A mí, por lo menos, me abre mucho los ojos ante el mundo en el que vivo.