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sputnikamor 's review for:
La mujer singular y la ciudad
by Vivian Gornick
Mucho mejor que la primera parte.
Personalmente, libros como La mujer singular y la ciudad, donde todo es voz y apenas hay trama, me parecen increíbles.
Me gusta cómo la acción queda en un segundo plano y lo importante son las ensoñaciones de la narradora: cada recuerdo, cada reflexión y meditación que hace sobre las relaciones interpersonales, la familia, el amor romántico (!!) a medida que se mueve por la ciudad... no sé, me encanta. Me gusta los temas que toca: las relaciones madre-hija, las amistades, la soledad (a pesar de siempre tener un amigo o una pareja al lado, la protagonista en realidad está sola), los intereses eternos, la lucha de clases.
Me quedo con una reflexión que en sí no pertenece a la novela, sino a un pasaje integrado de Bolton sobre la relación entre el yo y la ciudad, que me parece que define muy bien toda esta situación que estamos viviendo ahora:
«Había hambre, había una curiosidad inmensa, había soledad [...] Y aún así, había momentos inexplicables en los que el amor te sobrepasaba de repente, en todas partes».
Personalmente, libros como La mujer singular y la ciudad, donde todo es voz y apenas hay trama, me parecen increíbles.
Me gusta cómo la acción queda en un segundo plano y lo importante son las ensoñaciones de la narradora: cada recuerdo, cada reflexión y meditación que hace sobre las relaciones interpersonales, la familia, el amor romántico (!!) a medida que se mueve por la ciudad... no sé, me encanta. Me gusta los temas que toca: las relaciones madre-hija, las amistades, la soledad (a pesar de siempre tener un amigo o una pareja al lado, la protagonista en realidad está sola), los intereses eternos, la lucha de clases.
Me quedo con una reflexión que en sí no pertenece a la novela, sino a un pasaje integrado de Bolton sobre la relación entre el yo y la ciudad, que me parece que define muy bien toda esta situación que estamos viviendo ahora:
«Había hambre, había una curiosidad inmensa, había soledad [...] Y aún así, había momentos inexplicables en los que el amor te sobrepasaba de repente, en todas partes».