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A review by valentinserrano
Hamás: Auge y pacificación de la resistencia palestina by Tareq Baconi
4.0
No recomendaría este libro a quien no esté familiarizado con la dimensión histórica y política del conflicto palestino-israelí, dado que el asunto es espinoso y puede atragantarse y/o malinterpretarse a palo seco. Ciertas lecturas previas son necesarias ("Palestina", de Rashid Khadili, por ejemplo), así como una posición de sine ira et studio.
Dicho esto, y dando por sentado que quién se embarca en estas lecturas busca una comprensión que evite la superfluidad, este ensayo de tintes periodísticos, comprometido con la causa palestina y con la crítica rotunda al "terrorismo de estado" de Sharon y Netanyahu (entre otros), es una herramienta de primer orden para entender un poquito mejor lo que ocurre en oriente medio. No en vano es, hasta la fecha, la única exposición de Hamas situando su lógica interna, sus paradojas, contradicciones y desarrollo político dentro de la lógica de resistencia a la "invasión" israelí.
Si bien Tareq Baconi acaso blanquea ciertos aspectos de Hamás e intenta situarse en una perspectiva benigna y benevolente (en ocasiones es evidente ese sesgo), quizás sea el único modo de poder presentar, con matices y contexto, el porqué de Hamás, su sentido y su dialéctica triple con la Autoridad Palestina, el mundo árabe y el estado judío. De paso, el autor aprovecha para denunciar la injusticia histórica de la Palestina histórica, la aquiescencia de EEUU, la tibieza de los políticos (de la órbita islámica), el embrollo terrorista y, también, el autoritarismo y las acciones violentas innecesarias de Hamas.
Lo que Baconi consigue, pese a que no se tenga que estar de acuerdo con sus favoritismos, es hacer ver cuan necesario es contextualizar a Hamas para no caer en etiquetas simplistas (terrorismo, islamismo radical, violencia malévola, brutalidad...) y, de este modo, que no se obscurezcan los crímenes cometidos por los principales causantes del sufrimiento palestino (y del de los civiles de ambos bandos). No olvidemos que Hamas ganó elecciones democráticas y que, en variadas ocasiones, se comprometió una pacificación siempre y cuando Israel aceptara la liberación de Palestina. Así, además de ofrecer todo un análisis cronológico de los acontecimientos (bien justificado bibliográficamente), el ensayo permite que sea el lector, al que se supone ya avezado en el tema, quien saque sus propias conclusiones (que quedan abiertas hasta cierto punto).
Sin duda el movimiento de Hamás no podrá ser aceptado como una solución ni como un ejemplo a seguir, al contrario de lo que pudo ser, con sus fisuras, el movimiento de la "no-violencia" de Ghandi. Sus confusiones entre judaísmo y sionismo, su compromiso total de expulsión de todo israelí, su ideología nacionalista pero teñida de islamismo (si bien alejada de Al-Qaeda, el salafismo o la sharia), su deriva autoritaria o sus salvajismos (indistinguibles en ocasiones de los Israelíes) no nos permiten un aplauso. De lo que se trata es de comprender que, para un porcentaje muy amplio del pueblo palestino, Hamas parece ser la única respuesta posible una vez que las vías diplomáticas, ONU mediante, nunca han prosperado (véase lo que le ocurrió al malogrado Arafat). Y eso basta para hacernos pensar en que el meollo del problema está en otros lugares y fechas (1917, 1924, 1948, 1967...) y que Hamas puede ser más bien un doloroso síntoma pasajero que no nos debe hacer olvidar el núcleo de la enfermedad.
Dicho esto, y dando por sentado que quién se embarca en estas lecturas busca una comprensión que evite la superfluidad, este ensayo de tintes periodísticos, comprometido con la causa palestina y con la crítica rotunda al "terrorismo de estado" de Sharon y Netanyahu (entre otros), es una herramienta de primer orden para entender un poquito mejor lo que ocurre en oriente medio. No en vano es, hasta la fecha, la única exposición de Hamas situando su lógica interna, sus paradojas, contradicciones y desarrollo político dentro de la lógica de resistencia a la "invasión" israelí.
Si bien Tareq Baconi acaso blanquea ciertos aspectos de Hamás e intenta situarse en una perspectiva benigna y benevolente (en ocasiones es evidente ese sesgo), quizás sea el único modo de poder presentar, con matices y contexto, el porqué de Hamás, su sentido y su dialéctica triple con la Autoridad Palestina, el mundo árabe y el estado judío. De paso, el autor aprovecha para denunciar la injusticia histórica de la Palestina histórica, la aquiescencia de EEUU, la tibieza de los políticos (de la órbita islámica), el embrollo terrorista y, también, el autoritarismo y las acciones violentas innecesarias de Hamas.
Lo que Baconi consigue, pese a que no se tenga que estar de acuerdo con sus favoritismos, es hacer ver cuan necesario es contextualizar a Hamas para no caer en etiquetas simplistas (terrorismo, islamismo radical, violencia malévola, brutalidad...) y, de este modo, que no se obscurezcan los crímenes cometidos por los principales causantes del sufrimiento palestino (y del de los civiles de ambos bandos). No olvidemos que Hamas ganó elecciones democráticas y que, en variadas ocasiones, se comprometió una pacificación siempre y cuando Israel aceptara la liberación de Palestina. Así, además de ofrecer todo un análisis cronológico de los acontecimientos (bien justificado bibliográficamente), el ensayo permite que sea el lector, al que se supone ya avezado en el tema, quien saque sus propias conclusiones (que quedan abiertas hasta cierto punto).
Sin duda el movimiento de Hamás no podrá ser aceptado como una solución ni como un ejemplo a seguir, al contrario de lo que pudo ser, con sus fisuras, el movimiento de la "no-violencia" de Ghandi. Sus confusiones entre judaísmo y sionismo, su compromiso total de expulsión de todo israelí, su ideología nacionalista pero teñida de islamismo (si bien alejada de Al-Qaeda, el salafismo o la sharia), su deriva autoritaria o sus salvajismos (indistinguibles en ocasiones de los Israelíes) no nos permiten un aplauso. De lo que se trata es de comprender que, para un porcentaje muy amplio del pueblo palestino, Hamas parece ser la única respuesta posible una vez que las vías diplomáticas, ONU mediante, nunca han prosperado (véase lo que le ocurrió al malogrado Arafat). Y eso basta para hacernos pensar en que el meollo del problema está en otros lugares y fechas (1917, 1924, 1948, 1967...) y que Hamas puede ser más bien un doloroso síntoma pasajero que no nos debe hacer olvidar el núcleo de la enfermedad.