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neapoulain 's review for:
N.P
by Banana Yoshimoto
http://cuevadelescritor.blogspot.mx/2015/10/resena-np-de-banana-yoshimoto.html
De este libro aprendí dos cosas: yo a los japoneses no los entiendo y es probable que no los entienda nunca. Disfruto sus historias, pero hay algo que siempre me cuesta cuanto se trata de leerlas. Su cultura es tan diferente que no me identifico rápido con los personajes, las situaciones o los diálogos. Además, con la imposibilidad de leerlo en japonés, siempre hay unos traductores mejores que otros y algunos libros que tienen demasiadas partes lost in translation (además de que muchos de estos se traducen de la traducción en inglés, así que es como si estuviéramos jugando al teléfono descompuesto).
Alguien me dijo hace muy poco que no nos podemos identificar tan fácil con historias extranjeras porque la cultura es muy diferente y situaciones que aquí son normales allá son extremadamente rara. Debido al ambiente social en el que hemos crecido, hay cosas que no entendemos y situaciones que no son extrañas. Este libro es la viva prueba de que eso ocurre. Por eso el éxito varía de país a país. El libro es bueno, raro, pero bueno, narrado increíblemente, y sin embargo, yo no pude dejar de alzar una ceja todo el rato que lo estuve leyendo. Veamos por qué.
Hay una constante en todos los libros japoneses que no son de terror que he leído (gran parte de Murakami, lo reconozco, pues es el más comercial): la manera de hablar del suicidio. Mientras que en otros lugares el suicido es un tabú que no se toca ni siquiera en la literatura y si se toca es con una sensiblidad extrema. Los japoneses, en cambio, lo abordan de una manera total, completa y absolutamente distinta y no es de extrañar cuando buscas las estadísticas: tienen la tasa de suicidios más alta en el mundo. En este libro, el suicidio es algo recurrente: dos personajes se suicidan y otros lo consideran como una opción una y otra vez de manera que muchas personas en otras partes del mundo no lo harían. Y no es el único tabú que Banana Yoshimoto aborda en estas páginas: desde personajes lesbianas (o bisexuales, probablemente), suicidio, incesto y un largo etcétera.
La narración está muy cuidada, aunque reconozco que me dio la sensación de que había muchas cosas que se perdían por la traducción o que no se apreciaban de la misma manera. Pero bueno, inconvenientes de las traducciones. El libro es muy corto y la verdad es que se lee muy rápido. Sobre los personajes, debo decir que quizá me parecen un poco lejanos, pero creo que es más porque no entiendo mucho de la cultura japonesa que porque no estén bien construidos.
Como conclusión, he de decir que sí, recomiendo el libro.
De este libro aprendí dos cosas: yo a los japoneses no los entiendo y es probable que no los entienda nunca. Disfruto sus historias, pero hay algo que siempre me cuesta cuanto se trata de leerlas. Su cultura es tan diferente que no me identifico rápido con los personajes, las situaciones o los diálogos. Además, con la imposibilidad de leerlo en japonés, siempre hay unos traductores mejores que otros y algunos libros que tienen demasiadas partes lost in translation (además de que muchos de estos se traducen de la traducción en inglés, así que es como si estuviéramos jugando al teléfono descompuesto).
Alguien me dijo hace muy poco que no nos podemos identificar tan fácil con historias extranjeras porque la cultura es muy diferente y situaciones que aquí son normales allá son extremadamente rara. Debido al ambiente social en el que hemos crecido, hay cosas que no entendemos y situaciones que no son extrañas. Este libro es la viva prueba de que eso ocurre. Por eso el éxito varía de país a país. El libro es bueno, raro, pero bueno, narrado increíblemente, y sin embargo, yo no pude dejar de alzar una ceja todo el rato que lo estuve leyendo. Veamos por qué.
Hay una constante en todos los libros japoneses que no son de terror que he leído (gran parte de Murakami, lo reconozco, pues es el más comercial): la manera de hablar del suicidio. Mientras que en otros lugares el suicido es un tabú que no se toca ni siquiera en la literatura y si se toca es con una sensiblidad extrema. Los japoneses, en cambio, lo abordan de una manera total, completa y absolutamente distinta y no es de extrañar cuando buscas las estadísticas: tienen la tasa de suicidios más alta en el mundo. En este libro, el suicidio es algo recurrente: dos personajes se suicidan y otros lo consideran como una opción una y otra vez de manera que muchas personas en otras partes del mundo no lo harían. Y no es el único tabú que Banana Yoshimoto aborda en estas páginas: desde personajes lesbianas (o bisexuales, probablemente), suicidio, incesto y un largo etcétera.
La narración está muy cuidada, aunque reconozco que me dio la sensación de que había muchas cosas que se perdían por la traducción o que no se apreciaban de la misma manera. Pero bueno, inconvenientes de las traducciones. El libro es muy corto y la verdad es que se lee muy rápido. Sobre los personajes, debo decir que quizá me parecen un poco lejanos, pero creo que es más porque no entiendo mucho de la cultura japonesa que porque no estén bien construidos.
Como conclusión, he de decir que sí, recomiendo el libro.