5.0

Este libro está tan sumamente bien escrito que da incluso placer. Se lee muy rápido porque una cosa maravillosa de los libros de Zweig es el hecho de que la mayoría son muy cortos. Aún así, él tiene un dominio de la pluma que le permite describir y relatar ciertas situaciones de forma precisa pero a la vez poética. Hoy en día no hay demasiada gente que sepa llevar a cabo tal acción, de hecho se necesitan trescientas páginas para explicar lo que Zweig relata en cien.

Yo siempre recomiendo por todo lo alto a este escritor porque realmente es de los pocos que me conmueve completamente con su escritura. Además, cada vez que leo un libro suyo me dan ganas de escribir también. Tiene una forma tan peculiar de narrarlo todo que me incita a querer relatar como él.

El libro en sí no tiene demasiada acción. El título mismo describe lo que pasa en él. Son las descripciones y las reflexiones que hay en este lo que lo hacen maravilloso. Sin duda lo recomendaría a todo el mundo. Cualquiera de sus obras en realidad.