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Interesante crónica periodística a partir de testimonios orales. Sin embargo, la narración se hace repetitiva y carente de la monumental liturgia humanística, sufriente y trágica de Shozelnitzyn o Primo Levy.
Si bien hay párrafos iluminadores e historias fascinantes (la de la amante de Boris Pasternak, la de las célebres poetas o actrices rusas, etc.), hay una evidente carencia semántica: hay algo obvio en lo que se cuenta.
Dada la dilatada literatura al respecto de los horrores totalitarios del siglo XX, esta recopilación de testimonios, aunque notables como introducción al universo del Gulag (por cierto, diferente de la experiencia de los campos de concentración nazis o los campos de trabajo camboyanos, algo que difícilmente el neófito advertirá con este libro), Zgustova aporta poco.
En conclusión, y pese a lo necesario de obras de esta guisa, su calidad es inferior a otras tantas...Estos testimonios en primera persona merecían mejor pluma. Aún así, su primer tercio es de notable alto.
Si bien hay párrafos iluminadores e historias fascinantes (la de la amante de Boris Pasternak, la de las célebres poetas o actrices rusas, etc.), hay una evidente carencia semántica: hay algo obvio en lo que se cuenta.
Dada la dilatada literatura al respecto de los horrores totalitarios del siglo XX, esta recopilación de testimonios, aunque notables como introducción al universo del Gulag (por cierto, diferente de la experiencia de los campos de concentración nazis o los campos de trabajo camboyanos, algo que difícilmente el neófito advertirá con este libro), Zgustova aporta poco.
En conclusión, y pese a lo necesario de obras de esta guisa, su calidad es inferior a otras tantas...Estos testimonios en primera persona merecían mejor pluma. Aún así, su primer tercio es de notable alto.
Cuando no tienes idea de que es el “gulag”, llega este libro para entender esa parte de la historia que no sabía.
Hermosas historia de vida de mujeres más que guerreras
Hermosas historia de vida de mujeres más que guerreras
Desde que leí “Archipiélago Gulag” de Aleksandr Solzhenitsyn, tengo cierta fascinación por el tema, aunque la mayoría de esos libros se refieren a las purgas del 36-38 sabía que los Gulag habían funcionado antes y después de dichas purgas y que habían funcionado además por muchos años, sin embargo me ha sorprendido darme cuenta que las mismas funcionaron incluso avanzados los años 70’s al menos hasta donde me he enterado a través de los libros, no se si incluso si siguen funcionando porque si de algo me he dado cuenta es que ha sido sobre todo un tema de mucho secretismo tanto en lo que fue la Unión Soviética como lo es ahora en Rusia.
Todas las mujeres que aparecen en este libro dan su testimonio y la mayoría de ellas fueron detenidas y encarceladas durante los años 40’s, 50’s y 60’s, todas ellas y como muchos de los presos, llamados políticos, fueron encarceladas de manera arbitraria y sin haber cometido delito alguno salvo tener la mala suerte de vivir en un país con un gobierno represivo y totalitario.
Me ha llamado la atención varias cosas, la primera es que la mayoría de ellas eran o son judías (algunas todavía Vivian cuando publicaron el libro en 2017) y otra cosa es que al menos la mitad de ellas dicen agradecer lo vivido en el Gulag, entiendo que para ellas estas vivencias representaron que después de haberlo vivido son capaces de darle su justo valor a cada cosa que tienen, pero no puedo evitar preguntarme como alguien puede agradecer vivir cosas tan terribles.
Todas ellas tienen historias que son valiosas y ricas en cuanto a lo vivido, tristes si, pero que eso las hizo mucho más fuertes, sin embargo voy a subrayar a dos:
Elena Korybut-Daszkiewicz, una judía ucraniana que arrestaron por haber trabajado como enfermera durante la invasión alemana en la IIGM, paso 15 años en los campos de trabajos forzados, al salir estudió informática y se convirtió en una de las primeras mujeres especialistas en ese campo. Hasta el momento es la única que no agradece su estancia en un Gulag y por el contrario dice que todo lo bueno que le pudo haber dejado no compensa en absoluto todo lo malo vivido ahí
Olga Ivinskaya amante de Boris Pasternak (inspiró el personaje de Lara en Dr. Shivago) a quien castigaron porque no pudieron hacerlo con el dramaturgo, es decir para castigarlo a él, la encarcelaron a ella: fue apresada por primera vez cuando se supo que era amante del poeta y escritor y la segunda vez cuando el muere y de una manera bastante vengativa y perversa la vuelven a detener junto con su hija Irina Emeliánova.
Otra cosa muy puntual sobre todas estas mujeres y que me ha llamado tremendamente la atención es como cada una de ellas destaca a la cultura como medio de supervivencia e incluso una de ellas afirma “Aparte de que las mujeres educadas y cultas Vivian más que las otras chicas”; todas ellas se llenaron de poesía en los duros días de trabajos forzados y confinamiento en el Gulag, otras haciéndose de libros de literatura clásica a escondidas, hablando de música clásica o bien de cualquier cosa relacionada con la literatura y el arte, incluso la mayoría de ellas se dedicó a algo relacionado con la literatura después de haber salido de prisión.
Un libro por demás interesante, cada una de estas mujeres es ejemplo de fuerza, inteligencia y tesón pero sobre todo de valentía porque hay que tener mucho de esto para sobrevivir a lo que vivieron sabiéndose inocentes.
Y por supuesto no puedo dejar de lado esa injusticia tan cruel, tan terrible y que deja mucha desazón sobre quienes ejercen el poder, no puedo evitar sentirme vulnerable ante ello y por mucho que me puedan decir que el occidente o los gobiernos democráticos tienen su historia negra, que es verdad, también es cierto que la libertad de expresión y el no sentir temor de que tus hijos te denuncien o bien tus vecinos para poder quedarse con tu casa, es algo para valorar.
Todas las mujeres que aparecen en este libro dan su testimonio y la mayoría de ellas fueron detenidas y encarceladas durante los años 40’s, 50’s y 60’s, todas ellas y como muchos de los presos, llamados políticos, fueron encarceladas de manera arbitraria y sin haber cometido delito alguno salvo tener la mala suerte de vivir en un país con un gobierno represivo y totalitario.
Me ha llamado la atención varias cosas, la primera es que la mayoría de ellas eran o son judías (algunas todavía Vivian cuando publicaron el libro en 2017) y otra cosa es que al menos la mitad de ellas dicen agradecer lo vivido en el Gulag, entiendo que para ellas estas vivencias representaron que después de haberlo vivido son capaces de darle su justo valor a cada cosa que tienen, pero no puedo evitar preguntarme como alguien puede agradecer vivir cosas tan terribles.
Todas ellas tienen historias que son valiosas y ricas en cuanto a lo vivido, tristes si, pero que eso las hizo mucho más fuertes, sin embargo voy a subrayar a dos:
Elena Korybut-Daszkiewicz, una judía ucraniana que arrestaron por haber trabajado como enfermera durante la invasión alemana en la IIGM, paso 15 años en los campos de trabajos forzados, al salir estudió informática y se convirtió en una de las primeras mujeres especialistas en ese campo. Hasta el momento es la única que no agradece su estancia en un Gulag y por el contrario dice que todo lo bueno que le pudo haber dejado no compensa en absoluto todo lo malo vivido ahí
Olga Ivinskaya amante de Boris Pasternak (inspiró el personaje de Lara en Dr. Shivago) a quien castigaron porque no pudieron hacerlo con el dramaturgo, es decir para castigarlo a él, la encarcelaron a ella: fue apresada por primera vez cuando se supo que era amante del poeta y escritor y la segunda vez cuando el muere y de una manera bastante vengativa y perversa la vuelven a detener junto con su hija Irina Emeliánova.
Otra cosa muy puntual sobre todas estas mujeres y que me ha llamado tremendamente la atención es como cada una de ellas destaca a la cultura como medio de supervivencia e incluso una de ellas afirma “Aparte de que las mujeres educadas y cultas Vivian más que las otras chicas”; todas ellas se llenaron de poesía en los duros días de trabajos forzados y confinamiento en el Gulag, otras haciéndose de libros de literatura clásica a escondidas, hablando de música clásica o bien de cualquier cosa relacionada con la literatura y el arte, incluso la mayoría de ellas se dedicó a algo relacionado con la literatura después de haber salido de prisión.
Un libro por demás interesante, cada una de estas mujeres es ejemplo de fuerza, inteligencia y tesón pero sobre todo de valentía porque hay que tener mucho de esto para sobrevivir a lo que vivieron sabiéndose inocentes.
Y por supuesto no puedo dejar de lado esa injusticia tan cruel, tan terrible y que deja mucha desazón sobre quienes ejercen el poder, no puedo evitar sentirme vulnerable ante ello y por mucho que me puedan decir que el occidente o los gobiernos democráticos tienen su historia negra, que es verdad, también es cierto que la libertad de expresión y el no sentir temor de que tus hijos te denuncien o bien tus vecinos para poder quedarse con tu casa, es algo para valorar.
emotional
reflective
sad
slow-paced
I knew nothing about the gulags so it was very interesting to hear the women’s stories. My rating comes because I listened to the audiobook. So many names were unfamiliar to me and I couldn’t look them up easily since I didn’t know how to spell them, the stories ran together, and it was hard to tell who was speaking at times. I think the physical book is the best way to experience this one and I would’ve loved to see the pictures to go along with the stories.
emotional
reflective
sad
medium-paced